Bombas de Calor vs. Calderas de Gas: ¿Cuál es la solución más eficiente y sostenible para calentar tu hogar?

¿Qué es una bomba de calor y cómo funciona?
Una bomba de calor es un sistema de nos proporciona calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) utilizando la energía del aire, la tierra o el agua, es decir, toma la energía en forma de calor del ambiente exterior y lo transfiere al interior del edificio para calentarlo o enfriarlo. Y no es magia. Esto se consigue mediante un fluido refrigerante que circula por un circuito cerrado y cambia de estado constantemente, liberando energía en el proceso que es entregada en nuestra vivienda por medio de los radiadores o el suelo radiante.
¿Qué tipos existen?
- Aire – Aire: son los que coloquialmente llamamos aire acondicionado. Toman la energía contenida en el ambiente y se transfiere a través de la bomba de calor directamente al aire de la estancia a calentar.
- Aire – Agua: son las llamadas comúnmente aerotermias. Extraen la energía contenida en el ambiente y, por medio de la bomba de calor, se transfiere al circuito de agua que llega hasta los radiadores o suelo radiante, calentando nuestra casa.
- Agua – Agua: conocidas como geotermias, son sistemas que toman el calor de un circuito de agua en contacto con la tierra para transferirlo a otro circuito de agua que llegará hasta nuestros radiadores o suelo radiante.
Pero… ¡OJO! No todas las bombas de calor se consideran renovables. Para que sea así, debe tener unos rendimientos estacionales superiores a 2,5.
El consumo de una aerotermia varía en función de las condiciones climáticas, las dimensiones de la casa y su aislamiento, la potencia del equipo y su rendimiento. Para hacernos una idea, una vivienda media tiene una demanda de calefacción de aproximadamente 100 kWh/m2/año, por lo que tomando como ejemplo una vivienda de 130 m2, con una aerotermia de SCOP (rendimiento estacional) de 4,5 y un precio de electricidad de 0,14 €/kWh, tendríamos un coste anual en calefacción de 406 euros, que corresponden con 2.900 kWh.
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¿Qué es una caldera de gas y para qué sirven?
Existen diferentes tipos de calderas en función de, por ejemplo, el gas que utilicen. Así tenemos las calderas de propano o gas natural. Las primeras son más utilizadas en zonas rurales debido a que el gas se suministra en bombonas o depósitos por medio de camiones cisterna. Las segundas son más extendidas en zonas urbanas debido a su infraestructura de suministro canalizado.
Según el servicio que ofrecen, podemos diferenciarlas entre las que ofrecen solo servicio de calefacción y las mixtas, que llevan la producción de ACS incorporada.
Actualmente las calderas más instaladas son las de condensación. Este tipo de calderas son estancas y reutilizan la energía generada por el vapor de agua en la propia combustión del gas.
Pero… ¿Qué es mejor una bomba de calor o una caldera de gas para calentar mi casa?
Para saber cuál es el sistema que más nos interesa, debemos tener en cuenta una serie de factores como por ejemplo el uso que le vayamos a dar, la eficiencia de los sistemas, el precio por kWh térmico generado, la vida útil de los equipos y el espacio disponible en casa.
La diferencia entre ambos sistemas consiste en que la aerotermia puede servir, además de para producir agua caliente sanitaria (ACS) y calefacción, también puede refrescar el ambiente en verano, siempre que se disponga de suelo radiante o fancoils en nuestra vivienda.
La eficiencia de un sistema es la relación entre la energía que se consume y la que se produce. Una caldera de gas natural funciona mediante la combustión, por ejemplo, de gas natural y, si es de condensación, tiene un rendimiento de aproximadamente 108%, por lo que para la obtención de 1,08 kWh térmicos necesitamos 1 kWh de gas natural. Por el contrario, las aerotermias son mucho más eficientes, necesitando 1 kWh eléctrico para producir aproximadamente 4 kWh térmicos.
El coste del kWh de gas natural es de aproximadamente 0,06 €/kWh por los 0,14 €/kWh que tiene la luz; pero veamos el precio que saldría el kWh térmico en nuestro ejemplo de vivienda de 130 m2:
Necesitaremos para calentar nuestra casa: 100 kWh/m2/año x 130 m2 = 13.000 kWh térmicos y esa energía la podemos producir con:
Aerotermia:
12.000 kWh / 4.5 = 2.900 kWh eléctricos x 0,14 €/kWh* = 406 euros
406 euros / 12.000 kWh = 0,033 €/kWh térmico
Gas natural:
12.000 kWh / 1,08 = 11.111 kWh eléctricos x 0,06 €/kWh* = 667 euros
667 euros / 12.000 kWh = 0,055 €/kWh térmico
*Precio referencial
En cuanto a la vida útil de los equipos, las calderas de condensación suelen tener una vida útil aproximada de 10 años, mientras que los fabricantes de aerotermias establecen unos 20 años.
En definitiva, a pesar de que la inversión inicial es algo mayor con una aerotermia, la mayor eficiencia, la versatilidad, el bajo mantenimiento, la mayor vida útil y el menor gasto energético que supone un equipo de aerotermia, hacen de este ultimo la mejor elección para cubrir las necesidades de nuestro hogar.
Recientemente, prueba de esta apuesta por las energías renovables, la Plataforma por la Descarbonización de la Calefacción y el Agua Caliente ha publicado la “Hoja de Ruta de la calefacción renovables” en la que se proporcionan recomendaciones para que, tantos las instituciones y administraciones españolas como europeas, puedan acelerar la transición hacia sistema de climatización descarbonizados.
¿Te interesa un sistema de aerotermia en tu hogar? Aquí tienes más información: