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Cambio de hora y consumo eléctrico: aprovecha el horario de invierno

Cada año, cuando llega el último domingo de octubre, ajustamos nuestros relojes para dar la bienvenida al horario de invierno. Este pequeño gesto, repercute directamente en tu factura eléctrica y en el consumo energético de todo el país. En este post te contamos todo lo que necesitas saber para sacar el máximo partido a este cambio de horario y optimizar tu consumo eléctrico durante los meses más fríos del año.

¿Por qué en España cambiamos la hora en invierno?

El cambio de horario en invierno en España se realiza debido a la adaptación al horario de verano, una práctica que comenzó durante la Primera Guerra Mundial y que se ha mantenido a lo largo del tiempo con el objetivo de ahorrar energía y mejorar la productividad. La idea era aprovechar mejor la luz natural durante las horas de trabajo y reducir la necesidad de iluminación artificial por la noche. En invierno, los días son más cortos, por lo que ajustar el horario nos permite aprovechar al máximo las horas de luz. 

¿Cómo afecta el cambio de hora al consumo eléctrico?

El cambio de hora tiene efectos inmediatos en cómo utilizamos la energía en nuestros hogares. Al atrasar los relojes una hora, lo que realmente estamos haciendo es reorganizar nuestra relación con la luz natural y, por tanto, con el consumo eléctrico. Durante el horario de verano, al llegar a casa por la tarde todavía hay luz natural suficiente para realizar muchas actividades sin encender las luces. Sin embargo, con el cambio de hora en invierno, esa misma llegada a casa coincide con el atardecer o incluso con la noche ya entrada. Este desfase temporal provoca que necesitemos más iluminación durante las horas de mayor actividad doméstica.

Esta necesidad lumínica se nota especialmente durante las primeras semanas después del cambio. Los hogares españoles experimentan un incremento en el uso de iluminación artificial entre las 18:00 y las 21:00 horas, coincidiendo con los momentos en los que  la mayoría de las familias están en casa realizando tareas domésticas. Este cambio en el horario no solo afecta a la iluminación, sino que también influye en cómo usamos otros electrodomésticos, ya que tendemos a permanecer más tiempo en espacios cerrados cuando anochece antes.

El horario de invierno y su impacto en la eficiencia energética

El cambio al horario de invierno tiene un efecto directo en cómo gestionamos nuestra demanda energética. Durante estos meses, el patrón de consumo eléctrico se modifica, algo que puedes aprovechar para ahorrar en tu factura de la luz.

Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía, el cambio de hora hace posible que el consumo energético en los hogares se reduzca en un 5%, traduciéndose en un ahorro de 90 millones de euros. La realidad es que el impacto del horario de invierno en la eficiencia energética es muy dispar según la zona geográfica, el tipo de vivienda y los hábitos de consumo de cada familia. En las ciudades del norte de España, donde los inviernos son más fríos y hay menos horas de luz natural, el cambio horario tiene un efecto más pronunciado en el consumo de iluminación y calefacción.

Durante el horario de invierno, el pico de demanda eléctrica se adelanta ligeramente. Esto supone que las redes eléctricas tengan que gestionar una mayor demanda en una franja horaria más concentrada, lo que puede acabar influyendo en los precios de la electricidad durante esas horas punta. Para mejorar la eficiencia energética durante esta época, es necesario ajustar nuestros hábitos, aprovechando al máximo las horas de luz disponibles y programando el uso de electrodomésticos que más consumen fuera de las horas de mayor demanda eléctrica.

Horarios de mayor consumo eléctrico en invierno

Durante el horario de verano, el consumo se distribuye de manera más uniforme a lo largo del día, con picos moderados por la mañana y al atardecer. Sin embargo, con el cambio horario, estos patrones se concentran e intensifican.

  • Entre las 7:00 y las 9:00 horas: Durante estas horas, el uso simultáneo de iluminación, calefacción, electrodomésticos de la cocina y electrodomésticos de aseo personal genera una demanda elevada. Algo interesante del horario de invierno es que este pico de demanda se mantiene estable comparado con el verano, ya que las rutinas laborales y escolares no varían.
  • Entre las 18:00 y las 22:00 horas. Durante estas horas el consumo es aún mayor y se ve intensificado debido a la confluencia de varios factores. Por un lado, es cuando la mayoría de las personas vuelven a casa después del trabajo y además coincide con el momento en que la luz natural desaparece completamente, obligando a usar más la iluminación artificial.

Durante estas cuatro horas críticas, el consumo puede llegar a representar hasta el 40% del gasto eléctrico diario de un hogar promedio. La concentración de este consumo en unas pocas horas explica la existencia de tarifas con discriminación horaria que penalizan el consumo durante estas horas punta y premian el uso de electricidad durante las horas valle.

¿Qué cambios puedes hacer en tu hogar para maximizar el ahorro energético en invierno?

Reducir el consumo eléctrico durante el horario de invierno no significa renunciar al confort en tu hogar. Se trata de aplicar estrategias que te permitan mantener una calidad de vida óptima mientras reduces el gasto energético. 

Durante el invierno, tendemos a encender más luces de las necesarias y a mantenerlas encendidas durante más tiempo. Algo que puedes empezar a hacer es crear zonas de iluminación progresiva en tu hogar. En lugar de iluminar toda la casa cuando anochece, enciende únicamente las luces de las estancias que estés utilizando. Utiliza lámparas de pie para crear ambientes acogedores sin necesidad de recurrir a la iluminación general del techo.

La calefacción representa el mayor gasto energético durante los meses fríos, por lo que hacer una buena gestión de esta puede suponer ahorros de hasta un 30% en la factura eléctrica. Programa tu sistema de calefacción para que se active 30 minutos antes de que llegues a casa. Aprovecha el calor residual, después de cocinar, deja abierta la puerta del horno para que el calor se distribuya por la cocina. Tras una ducha caliente, mantén abierta la puerta del baño para que el vapor caliente llegue a otras estancias. Estos pequeños gestos contribuyen a mantener una temperatura agradable sin hacer un uso excesivo de la calefacción.

Intenta cambiar tus rutinas de forma que el uso de electrodomésticos de mayor consumo se enciendan fuera de las horas punta. Programa el lavavajillas y la lavadora para que funcionen durante la madrugada o por la mañana temprano, cuando el precio de la luz es menor. 

Beneficios del cambio de hora: ¿realmente ahorramos electricidad?

El principal argumento a favor del cambio horario en invierno es el mayor aprovechamiento de la luz natural. Sin embargo, los patrones de consumo energético han evolucionado mucho desde que se estableció esta medida en 1981.

  • Ahorro energético: Con el cambio de horario cada hogar ahorra 6 euros al año en electricidad. Esta cifra, que puede parecer irrisoria cuando la multiplicamos por cada familia, supone un ahorro de millones de euros. 
  • Factores psicológicos y sociales: Muchas personas sienten que aprovechan mejor el día cuando amanece más temprano, lo que puede llevar a un comportamientos más eficientes en el uso de la energía. Al levantarnos con luz natural, tendemos a posponer el encendido de luces y a realizar más actividades aprovechando la iluminación del exterior.
  • Aumento de la productividad: El cambio de horario puede llevar a una mejora en la eficiencia y la calidad del trabajo, especialmente en tareas que requieren mayor atención.
  • Conciliación de la vida familiar: El horario de invierno permite que las actividades familiares como pasar tiempo de calidad con los hijos, se realicen durante horas con más luz natural. Esto facilita una mejor organización del tiempo y contribuye a una mayor satisfacción en la vida familiar.

Sin embargo, estudios recientes sugieren que el impacto del cambio horario en el consumo energético es cada vez menos significativo. El aumento del trabajo remoto, los cambios en los horarios laborales y la mayor penetración de dispositivos electrónicos en los hogares han modificado los patrones de consumo. 

Cómo adaptar tu comportamiento y hábitos en invierno para ahorrar electricidad

Los pequeños cambios en el comportamiento cotidiano pueden generar ahorros importantes acumulativos durante los meses de invierno. 

Levántate 15-20 minutos antes durante los días laborables para realizar actividades que requieren buena iluminación, cómo leer el periódico, preparar el desayuno o revisar documentos, utilizando la luz del amanecer en lugar de luces artificiales. Este simple cambio puede reducir el consumo de iluminación que usas por la mañana en un 30%. Establece una sala de estar principal durante el invierno donde la familia se reúna para ver televisión, hacer deberes o relajarse. Limitar el uso de la calefacción en esa estancia y mantenerla a una temperatura confortable supone un ahorro importante.

Planifica las comidas, utiliza el horno durante las horas más frías del día, aprovechando el calor que genera para caldear la cocina y estancias cercanas. Después de hornear, deja la puerta abierta para que el calor se distribuya uniformemente por el resto de la casa.

En lugar de aumentar la temperatura de la calefacción cuando sientas frío, utiliza una capa extra de ropa o mantas. Reducir la temperatura del termostato en solo 1°C puede disminuir el consumo de calefacción entre un 6% y un 8%. Además, durante el invierno es habitual que algunos espacios de la casa como habitaciones de invitados, despachos o trasteros se utilicen esporádicamente. Cierra las puertas de estas habitaciones, reduce al mínimo su calefacción y desconecta los dispositivos electrónicos que no sean esenciales.

El cambio de hora en invierno es una oportunidad para optimizar tu consumo eléctrico que estás desaprovechando. La acumulación de pequeños gestos y rutinas diarias puede hacer que ahorres en tu factura de la luz sin renunciar a un hogar confortable. El horario de invierno seguirá siendo una realidad al menos hasta 2026, no esperes a que las instituciones decidan si mantener o eliminar esta medida. Toma el control de tu consumo energético implementando las estrategias que hemos visto en este artículo. En Contigo Energía queremos acompañarte en este camino hacia un consumo más eficiente y responsable, ofreciéndote las herramientas necesarias para que el cambio al horario de invierno sea mucho más llevadero.