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Mantenimiento de placas solares: guía para optimizar tu instalación

¿Has notado que tus placas solares no están generando la energía que esperabas? O quizás te estés preguntando cómo mantener tu sistema de autoconsumo eléctrico funcionando al máximo rendimiento durante más tiempo. Realizar el mantenimiento adecuado de las placas solares puede hacer que tus placas pasen de funcionar a media capacidad a funcionar al 100% de sus prestaciones. A continuación te contamos todo lo que necesitas saber para realizar un mantenimiento óptimo a tus placas solares y sacarles el máximo partido.

¿Qué mantenimiento necesitan las placas solares?

En contra de lo que mucha gente piensa, las placas solares necesitan un mantenimiento regular a lo largo de su vida útil. Si bien es cierto que requieren mucho menos mantenimiento que otros sistemas de abastecimiento de electricidad, un cuidado periódico y adecuado nos ayuda a alargar sus años de uso y rentabilizar mejor la inversión realizada. El mantenimiento de placas solares puede dividirse en: mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo.

Mantenimiento preventivo

El mantenimiento preventivo es el conjunto de acciones que realizamos para evitar fallos y garantizar el funcionamiento óptimo del sistema. Para una instalación fotovoltaica doméstica estándar, se recomienda realizar al menos dos revisiones preventivas al año. Este tipo de mantenimiento incluye la inspección visual de los módulos fotovoltaicos para buscar posibles roturas, microfisuras, decoloraciones del encapsulante o puntos calientes que puedan afectar al rendimiento. 

También la limpieza regular de los paneles para eliminar polvo, suciedad adherida a las placas, hojas y otros residuos que puedan bloquear la captación de la luz solar, así como la revisión de la estructura de soporte, comprobando que los anclajes y la tornillería se mantienen en buen estado, sin oxidaciones ni deformaciones. 

El control del cableado y conexiones es igualmente importante, verificando el estado de los cables, conectores y cajas de conexión para detectar posibles deterioros o aflojamientos. También se debe realizar la comprobación del inversor. Este tipo de revisiones es especialmente importante realizarlas después de fenómenos meteorológicos como tormentas, granizadas o fuertes vientos, que pueden causar daños no visibles.

Mantenimiento correctivo

Se realiza cuando se detecta un problema o avería en la instalación. No tiene una periodicidad establecida, sino que responde a necesidades concretas. Algunas de las acciones que se pueden llevar a cabo para realizar este tipo de mantenimiento son la sustitución de componentes dañados, que implica el cambio de módulos rotos, inversores defectuosos o componentes electrónicos averiados cuando estos han finalizado su vida útil o presentan fallos irreparables. 

Mantenimiento predictivo

Consiste en monitorizar constantemente el rendimiento del sistema para detectar posibles problemas antes de que ocurran. Esto implica hacer uso de sistemas de seguimiento que permiten analizar la producción energética y detectar caídas de rendimiento.

Las termografías nos permiten identificar puntos calientes en los módulos que pueden indicarnos que tenemos células defectuosas que a simple vista, ante una inspección visual pasarían desapercibidas. El análisis de los datos de producción, nos ayuda a comparar la cantidad de energía generada con la esperada para identificar desviaciones que puedan estar afectando al rendimiento de las placas solares. La capacidad de anticiparse a estos fallos reduce los costes de reparación y mejora la producción de electricidad al mantener todos los componentes funcionando en sus parámetros óptimos durante más tiempo.

Qué revisar cuando se hace el mantenimiento de las placas solares

Para garantizar que el mantenimiento de placas solares sea completo y efectivo, es necesario seguir un protocolo de revisión de todos los componentes del sistema fotovoltaico.

  • Estado físico de los paneles: La integridad del vidrio frontal es uno de los primeros aspectos a examinar, buscando grietas, roturas o impactos que puedan comprometer la estanqueidad del panel, ya que incluso pequeñas fisuras pueden permitir la entrada de humedad, lo que acelerará la degradación del módulo y reducirá significativamente su vida útil.
  • Marco de los paneles: Es necesario revisar el perfil de aluminio y asegurarse de que no presenta deformaciones.
  • Células fotovoltaicas: Busca decoloraciones, manchas marrones o los característicos snail trails, que son unas líneas oscuras que pueden aparecer con el tiempo, que indican posibles daños internos que afectan a la generación eléctrica.
  • Diodos de bypass: Si un panel está mucho más caliente que el resto, o si muestra un rendimiento muy inferior bajo condiciones de sombra parcial, podría indicar que estos componentes no están cumpliendo correctamente su función.
  • Estructura y anclajes: Revisa la tornillería y fijaciones de forma que todos los tornillos estén correctamente apretados y no presenten oxidación que pueda comprometer su resistencia con el paso del tiempo. Comprueba que no haya deformaciones, torsiones o pandeos en los perfiles de aluminio o acero que pudieran indicar estrés estructural.
  • Sistemas de lastrado: En instalaciones sobre superficies planas, los sistemas de lastrado deben revisarse de forma que los contrapesos sigan en su lugar y mantengan el peso adecuado para evitar que se muevan o se desplacen los paneles en situaciones de vientos fuertes.
  • Sistema eléctrico: Comprueba que las cajas de conexiones estén perfectamente selladas, sin rastros de humedad en su interior y con todos los cables correctamente conectados y ordenados para evitar tensiones o tirones innecesarios. Comprueba el cableado y sustitúyelo en caso de grietas, posibles mordeduras de roedores o signos de degradación.
  • Inversor solar: Verifica que enciende correctamente, sin ruidos extraños y que tanto la pantalla como los indicadores led funcionan sin problemas. La tensión y corriente, tanto de entrada como de salida, deben mantenerse dentro de los rangos normales establecidos. El inversor no debe sobrecalentarse para ello comprueba que los ventiladores o sistemas de refrigeración pasiva funcionan correctamente y que las rejillas de ventilación están libres de polvo u obstrucciones que pudieran dificultar la disipación del calor.
  • Baterías: El mantenimiento adecuado de las baterías es tan importante como el de los paneles. Las baterías de plomo-ácido abiertas, necesitan un nivel de electrolito regular que debe reponerse de forma regular con agua destilada. El estado de carga de las baterías proporciona información directa sobre su salud, por lo que conviene verificar mediante ciclos de prueba que mantienen su capacidad nominal y no se descargan antes de lo previsto.

Cómo limpiar tus placas solares

La limpieza es la forma más simple y efectiva de realizar un buen mantenimiento de las placas solares. Una limpieza adecuada mejora la eficiencia de los paneles hasta en un 10% si tus paneles fotovoltaicos acumulan mucha suciedad.

Como regla general, te recomendamos realizar entre 2 y 3 limpiezas al año si las placas solares están instaladas en una zona que tiende a acumular algo de suciedad, si acumulan mucho polvo realiza entre 3 y 4 limpiezas anuales, mientras que si el nivel de suciedad es muy alto deberías realizar una limpieza cuando la instalación lo necesite.

Hay que tener en cuenta que en las zonas cercanas al mar o con mucho polvo en suspensión, las placas solares necesitan limpiarse con mayor frecuencia. Además, los paneles con mayor inclinación tienden a autolimpiarse mejor con la lluvia y según la época del año la limpieza debe ser más o menos regular.

Para realizar una limpieza efectiva de tus paneles solares vas a necesitar agua desmineralizada o filtrada, ya que el agua del grifo puede contener minerales que, al secarse, dejan manchas en los paneles, jabón suave para cristales o un detergente muy diluido y sin componentes abrasivos, un cepillo de cerdas suaves preferiblemente con mango extensible para alcanzar todos los paneles de forma sencilla, una escobilla de goma para eliminar el exceso de agua y paños de microfibra para secar los paneles sin rayarlos. Es importante evitar el agua muy fría, ya que el cambio brusco de temperatura puede agrietar el vidrio.

Proceso paso a paso para limpiar placas solares

  1. Busca el momento adecuado para hacer la limpieza

Realiza la limpieza temprano por la mañana o al atardecer, cuando los paneles no están calientes. Elige un día nublado para evitar que el agua se evapore rápidamente y deje marcas.

  1. Realiza una inspección visual

Examina visualmente los paneles para identificar zonas con suciedad adherida o excrementos de aves que requerirán una limpieza concreta. Comprueba que no hay grietas o daños visibles antes de aplicar agua.

  1. Eliminación de residuos sólidos

Retira con cuidado hojas, ramas u otros elementos que puedan haberse acumulado en los bordes o superficie de los paneles, un soplador de hojas puede ser de mucha utilidad para agilizar el trabajo. Si hay nieve, usa un cepillo de cerdas muy suaves para retirarla.

  1. Aplica agua abundante

Humedece generosamente toda la superficie del panel con agua desmineralizada. Deja que el agua ablande la suciedad durante unos minutos, especialmente en zonas con residuos secos.

  1. Limpia con suavidad

Con el cepillo de cerdas suaves o la esponja humedecida, añade un poco de jabón suave si es necesario y frota con movimientos suaves. Hazlo de arriba a abajo para evitar que la suciedad retirada se deposite en zonas que ya has limpiado. Presta especial atención a los bordes y esquinas donde tiende a acumularse más suciedad.

  1. Aclarado abundante

Enjuaga los paneles con agua limpia para eliminar cualquier residuo de jabón o suciedad. Asegúrate de que no queden restos de detergente, ya que podrían atraer más polvo cuando se sequen.

  1. Secado

Utiliza la escobilla de goma para retirar el exceso de agua, siempre con movimientos de arriba hacia abajo. Si es necesario, da un último repaso con un paño de microfibra limpio para eliminar posibles gotas residuales o marcas de agua.

Factores que reducen la vida útil de las placas solares

Las placas solares suelen tener una vida útil prolongada de entre 25 y 30 años, durante los cuales su rendimiento se degrada con el tiempo. Existen algunos factores pueden acelerar este proceso de degradación. Conocer estos factores es fundamental para que el mantenimiento de las placas solares sea efectivo.

Degradación inducida por luz

Es un fenómeno natural que ocurre durante las primeras horas de exposición de los paneles solares a la radiación solar. Afecta en mayor medida a módulos de silicio monocristalino con una alta concentración de boro y oxígeno. Puede causar una pérdida de rendimiento de entre el 1% y el 3% en las primeras 24-48 horas de funcionamiento. Este tipo de degradación es difícil de evitar, pero los fabricantes ya la tienen en cuenta en sus especificaciones.

Degradación inducida por potencial 

Causa una disminución del rendimiento de las placas solares con el paso del tiempo que afecta principalmente a módulos instalados en condiciones de alta humedad, alta temperatura y altos voltajes de sistema. Este efecto se produce cuando se generan corrientes de fuga entre los componentes del panel, principalmente debido a una diferencia de potencial entre las células solares y el marco. Puede reducir la eficiencia hasta en un 30% en casos severos.

Degradación inducida por humedad y corrosión

La humedad que penetra el laminado del módulo favorece reacciones químicas destructivas que afectan a la conductividad de las placas solares. Esto disminuye progresivamente el rendimiento y aumenta la resistencia en serie del módulo.

Degradación por hot spots

Este tipo de degradación supone que algunas zonas concretas del módulo se calienten mucho más que el resto, generando sobrecalentamientos que dañan el encapsulante, las células y los contactos. Este problema puede acarrear riesgo de quemaduras, una reducción generalizada del rendimiento y en casos extremos, un fallo eléctrico.

Ventajas de hacer un correcto mantenimiento a tus placas solares

El mantenimiento adecuado de un sistema fotovoltaico garantiza su funcionamiento en condiciones óptimas, rentabilizando la inversión y alargando su uso durante más tiempo.

  • Mejora la eficiencia energética
  • Prolonga su vida útil
  • Reduce el gasto en reparaciones
  • Producción sostenible que aprovecha todos los recursos disponibles

Ahora ya sabes cómo realizar un mejor mantenimiento de tus placas solares para maximizar su rendimiento y sacar todo su potencial. Aplica los consejos que te hemos dado a lo largo de este post y empieza a notar el cambio en la eficiencia y la durabilidad de tu instalación. En Contigo Energía, queremos ayudarte a sacar el máximo partido a tu instalación solar. Si quieres conseguir un mantenimiento profesional, contacta con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte para que tu sistema fotovoltaico rinda al máximo durante muchos años.